Un mar de fueguitos...

"Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende."

Eduardo Galeano
( El mundo , de "El libro de los abrazos")

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jueves, 9 de abril de 2009

PASEO DE LAS DOS CULTURAS

Hace unos meses, en el marco del programa radial, recorrimos el casco histórico de la ciudad ubicado en el emblemático barrio sur de Santa Fe. Allí entre los museos histórico y etnográfico y el convento San Francisco está emplazado el denominado “Paseo de las Dos Culturas”.

¿Saben los santafesinos qué es el “Paseo de las Dos Culturas”? ¿Sabrán qué significa esa denominación? En honor a la verdad, debo decir que siempre creí que esa denominación hacía honor a lo que se conoce como “Encuentro de las Dos Culturas”, la aborigen y la europea.
Que los elementos allí emplazados reflejaban fielmente la representatividad de ambas culturas, esenciales de la historia de nuestro continente.
Pero no es así.

RECORRIENDO EL PASEO…..

A poco más de 11 años de su inauguración, observando cada uno de los elementos allí emplazados podemos afirmar que, cuando menos, se han olvidado de representar a una de las dos culturas: la aborigen. De lo contrario, se podría sospechar de una concepción muy parcial reflejada solo en la lógica del conquistador.

A saber: en su interior hay un círculo con un reloj de sol en el centro; al Este, un monumento de Juan de Garay; al Norte, un busto de la Virreina del Río de la Plata, un monumento a la Santa Biblia, un busto del escritor Juan Cervera, creador de la “Gesta de Garay” y los museos mencionados al inicio; al Sur, el Convento San Francisco; al Oeste, sobre calle San Martín, un símbolo del poste fundacional con una placa que anuncia la denominación de dicho paseo, y una fuente con forma de América del Sur y América Central.
Como conclusión puede decirse que el único elemento representativo de la cultura autóctona sería la silueta de estas dos Américas que, dicho sea de paso, no tiene placa identificatoria además de carecer de una clara visión expresiva para el ojo humano.

En cuenta de lo expresado y entendiendo que la representatividad bi-cultural en el paseo es antojadizamente parcial, conllevó a la producción del programa y micro radial, a hacer una minuciosa investigación sobre el tema.

LA INVESTIGACION

El “Paseo de las Dos Culturas” fue inaugurado por el entonces intendente Don Horacio Daniel Rossati el 14 de noviembre de 1997.

Cinco años después, el 11 de septiembre de 2002, ingresaba al Honorable Concejo Municipal un proyecto de resolución presentado por el Lic. Juan Carlos Bettanin. En el mismo, el entonces concejal, solicitaba al DEM “en nombre de nuestras comunidades aborígenes” el emplazamiento de un monolito recordatorio de la cultura aborigen.

En la sesión del 3 de octubre de 2002, el mencionado proyecto se convirtió en la Ordenanza Nº 10898 en cuyo artículo 1º decía: “Procédase al emplazamiento de un monolito recordatorio de la cultura aborigen, en el ámbito de la denominada “Plaza de las Dos Culturas”.

Pasada la histórica sesión, la expectativa de la gente involucrada en la iniciativa se concentraba en el tiempo que se tomaría el Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) en promulgar la ordenanza sancionada y el posterior comienzo de los trabajos con vistas a la construcción del monolito.
La respuesta llegará 14 días después pero no con la promulgación esperada. Marcelo Álvarez, por entonces Intendente de Santa Fe, decretaba el rechazo al emplazamiento del monolito aborigen en el ámbito del “Paseo de las Dos Culturas”. (1) ¿Sorpresa? Creo que no.

El Decreto Municipal se fundamentaba básicamente en las manifestaciones vertidas por la Dirección de Patrimonio Cultural de que en dicha Plaza estaban debidamente representadas ambas culturas y no quedaban espacios para nuevos emplazamientos. La Subsecretaría de Cultura también compartía dicha opinión. (2)

La intención del intendente no dejaba lugar a dudas. El decreto apuntaba directamente al corazón del art.1º de la Ordenanza 10898 con el objetivo de cambiar de manera contundente su redacción que, de acuerdo al decreto, debía expresar la decisión de emplazar el monolito pero no en el ámbito del denominado “Paseo de las Dos Culturas”.

En la sesión del 30 de octubre de 2003 quedaba firme y definitivamente reformado el art. en cuestión. Modificado el artículo 1º de la Ordenanza 10898, ahora quedaba redactado de la siguiente manera: “Procédase al emplazamiento de un monolito recordatorio de la cultura aborigen”. Es decir, se podía emplazar un monumento aborigen en cualquier rincón de la ciudad pero nunca en el “Paseo de las Dos Culturas”. Nada más absurdo.

SE DESCUBRE LA MENTIRA

Dicen que la mentira tiene patas cortas y más temprano que tarde termina por descubrirse. En este caso el dicho se cumplió.
En la sesión del 18 de septiembre de 2003, el Honorable Concejo Municipal sancionaba la Ordenanza Nº 10982 en cuyo artículo 1º dicía: “Autorizase en el Paseo de las Dos Culturas,…el emplazamiento de un busto de Rafaela de Vera Mujica, Virreina del Río de la Plata y esposa de Joaquín del Pino y Rozas…..”

La pregunta se cae de maduro ¿No era que en este ámbito no quedaban espacios para más emplazamientos? ¿No era que las dos culturas ya estaban ampliamente representadas? ¿Por qué el señor intendente Álvarez esta vez no observó dicha ordenanza?

A esta altura de la investigación ya no quedan dudas. En la inauguración del “Paseo de las Dos Culturas” (1997) nadie olvidó ningún emplazamiento, y el decreto 00492 vetando parcialmente la Ordenanza 10898 (2002), no fueron casualidades sino que obedecían a una misma concepción política reflejada en la lógica de la conquista, muy arraigada en los ámbitos de poder de la ciudad por aquellos años.
Lamentable pero real.

En consecuencia de todo lo expresado, desde el micro radial hemos decidido retomar la iniciativa que quedara trunca hace siete (7) años. Estamos convencidos que en este nuevo marco político que transita la ciudad de Santa Fe, vamos a tener respuestas favorables y podremos al fin hacer realidad este acto reparador, que no pretende alcanzar la categoría del desagravio, pero si completar este muy bello espacio libre denominado “Paseo de las Dos Culturas”.-

Nëstor Alessio.-


(1) Decreto Municipal Nº 00492 ingresado al Honorable Concejo Municipal el 17 de octubre de 2002.
(2) Mensaje Nº 059 que acompaña el Decreto Nº 00492..
. Especial agradecimiento a la secretaría de la Presidencia del Honorable Concejo Municipal de la ciudad de Santa fe por facilitarnos material de archivo solicitado para la investigación.

GALERIA DE FOTOS

Vista del reloj de sol ubicado en el centro del paseo....

Monumento a Dn. Juan de Garay, fundador de la ciudad primitiva de Santa fe.


Busto de la Virreina del Río de la Plata Dña. Rafaela de Vera y Muxica, esposa de Joaquín del Pino Y Rozas, residentes de Santa Fe "la vieja".


Monumento a la Santa Biblia, emplazado en el año 2001.

Réplica en piedra del poste inaugural que plantaba el conquistador cuando fundaba una ciudad. El original era de algarrobo.

Silueta que simula las dos Américas. La América del Sur y la América Central.
Único emplazamiento que no tiene placa identificatoria.
En esta última foto se puede observar a la izquierda del monumento de Garay, un mástil sin bandera. Sería bueno que flamearan los simbolos que se representa en este paseo.






sábado, 4 de abril de 2009

MI Pueblo y Yo....el proyecto.

En la provincia de Santa Fe, las iniciativas colonizadoras favorecieron la llegada de inmigrantes, sobre todo agricultores desocupados proveniente de los países meridionales de Europa, que se establecieron preferentemente en el área central en la que tuvo lugar un importante desarrollo de la actividad agrícola.

La construcción del ferrocarril posibilitó el surgimiento, a la vera de las vías, de cientos de pueblos que, en pocos años, modificaron profundamente el mapa demográfico, productivo y cultural de la región. La vida no debe haber sido fácil para los primeros que se aventuraron allende los mares. La búsqueda de un horizonte de prosperidad demandaba demasiados sacrificios. Muchos hubieron de volverse a los países desde donde procedían.Muchos también, se quedaron. Se sobrepusieron a la adversidad del desarraigo y no escatimaron esfuerzos en procura de alcanzar lo que habían venido a buscar. Finalmente lo lograron.

Fueron nuestros jóvenes abuelos que, desde ignotos y dispersos lugares de la provincia, forjaron un futuro de esperanza y prosperidad, a sabiendas de no sería posiblemente de usufructúo propio sino para sus hijos y sus descendientes.


Cada pueblo tiene su propia fisonomía, similar y distinta a la de tantos otros pueblos, sus propias historias, sus personajes, sus mitos…Los pueblos que surgieron a la vera de oportunidades que ofrecía el país desarrollaron una sociabilidad no exenta de singularidades plausibles de un reconocimiento público que las ampare del olvido y las proyecte más allá del ignoto lugar al que parecen estar condenadas.

Las pisadas de los que nos antecedieron están allí. Sólo hace falta desandar los caminos, explorar aquellos vestigios que evidencien su paso para, en definitiva y finalmente, encontrarlos y reconocerlos que no es otra cosas que encontrarnos y reconocernos a nosotros mismos.

En este marco desde “Historias de Pueblos Olvidados” nos proponemos, entre otras cosas:- RESCATAR del olvido la memoria viva de los pueblos de la provincia incluyendo aquellas pequeñas poblaciones que no figuran en los mapas.-

RECUPERAR el legado de nuestros mayores, guía vital para las nuevas generaciones y la conservación del patrimonio histórico (o lo que queda).-

EXPLORAR su acervo cultural, significativa importancia que marca un principio y una senda a seguir.-

IDENTIFICAR personajes y vivencias particulares que son la “marca registrada” de cada comunidad aunque esta sea la más pequeña del planeta.-

SEÑALAR los olvidos y omisiones que padecen en el presente.

En definitiva, se trata de abrir surcos a la memoria para rescatar las pequeñas y grandes historias contadas por su propia gente, hombres y mujeres que integran las dos comunidades de cada uno de los pueblos: la comunidad interna que decidió quedarse para siempre y la comunidad externa que emigró hacia otros horizontes, pero que eternamente vuelve una y otra vez.

Néstos Alessio
Santa Fe de la Vera Cruz
Argentina.-