Un mar de fueguitos...

"Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende."

Eduardo Galeano
( El mundo , de "El libro de los abrazos")

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viernes, 23 de julio de 2010

LA BRAVA... departamento San Javier

La Brava es una pequeña localidad fundada en 1888, está situada en el departamento San Javier, y dista 180 kilómetros de la ciudad capital de la provincia. Su casco urbano se emplaza a la vera sur de la RP Nº 39, ubicada ésta entre las rutas Nacional Nº 11 y provincial Nº 1, a la altura de San Javier al Este y Gobernador Crespo al Oeste.

Desde la escuela Nº 6098, Segundo Fernando Sonzogni, que el pasado 28 de marzo celebró su centenario, Mónica Parvellotti, docente del establecimiento educativo referido, nos envió una carta en la cual narra una serie de sucesos que años tras años vienen ocurriendo en las proximidades de la escuela. Estos sucesos tienen que ver con la práctica de la caza deportiva en la zona que, no solo devasta a la fauna local sino que pone en riesgo la integridad de los alumnos de esta escuela que en varias ocasiones debieron resguardarse en el interior debido a las balaceras de los cazadores.

A continuación, reproducimos el texto completo de la docente.

Hoy, como pasa desde los primeros días de Abril, desperté con el estruendo de los disparos de los cazadores. Día tras día, año tras año recibimos la visita de turistas, en su mayoría extranjeros, que en grupos llegan a estos campos a cazar patos.

Una mañana de abril, mientras izábamos la bandera, escuchábamos los estruendos tan cercanos que parecían provenir del patio de la escuela. Los chicos quedaron impactados. …-señora escuche…pobres patos- fue el comentario sentido de los alumnos. Movilizada comencé a investigar acerca del tema para poder hacer algo por NUESTRO MEDIO AMBIENTE.

Pasaron unos días cuando distintos medios de comunicación santafesinos daban a conocer la preocupación de organizaciones no gubernamentales acerca de la resolución que este año habilita la caza … y realmente los cazadores están disfrutando a pleno esta decisión de la Secretaría de Medio Ambiente: TODOS LOS DÍAS están muy temprano, y a veces también al atardecer cazando quién sabe la cantidad de patos y dejando el lugar minado de plomo, ¡porque son muchos los disparos que se escuchan!, ¿alguien controla esto?

Y los chicos cuentan: -los franceses (así llaman a los cazadores extranjeros) nos dejaron patos y mi mamá los cocinó.-. -Muchos patos muertos vimos con mi papá en el campo. ¿Para qué los matan si no lo van a comer?-. -Los cazadores le traen regalos a mi papá-. - Con mi abuelo salimos a cazar unos patos para comer y encontramos unos que no podían volar y no estaban heridos…. Dejalo – dijo mi abuelo- ese debe estar enfermo-. –¡Hasta el 25 de mayo se escuharon los tiros!-. -Señora había unas bolsas llenas de patos muertos, ¿las habrán dejado o se las habrán olvidado?-. -Con mi papá pedimos permiso al dueño del campo para juntar leña y vamos después que se van los cazadores y nos traemos la bolsada de patos, porque los dejan muertos en el campo-.

Mientras pasan los días y sigo escuchando lo disparos pienso sí, “pobres patos los matan en cantidades ¿quién controla y puede asegurar que se practica un turismo sustentable en la zona?; pero también pobres chicos ¿qué futuro, qué legado natural le dejamos?: especies extinguidas o en vías de extinción, ambiente contaminado, la idea de que lo económico prima por sobre todo; pobres todos, los que desde cada hogar escuchamos los tiros y seguimos el día como nada, dejando que otros destruyan y contaminen nuestro lugar, todos ignorantes e indiferentes del mañana que hoy vivimos y construímos.

¿Y los responsables dónde están, quienes son? Todos tenemos parte. Celebro que existan organizaciones que defienden y cuidan el patrimonio natural que es de todos. Desde mi lugar, mi granito de arena, es intentar (y en eso estoy) que mis alumnos tomen conciencia del problema para que el día en que ellos tomen las decisiones lo hagan con responsabilidad; como habitante del lugar manifiesto y hago pública mi preocupación a la vez que invito a otros padres y comunidad en general a hacerlo. Las autoridades y funcionarios que tienen que ver en este tema…¿toman las decisiones con responsabilidad y respeto? ¿les importa la salud de la población, el cuidado del medio ambiente, el futuro de nuestros niños?.

Y por último, algo que todos debemos tener presente en cuanto al cuidado del medio ambiente: LA RESPONSABILIDAD Y EL RESPETO NO SE NEGOCIAN.

POR RESPETO A MIS HIJOS, MIS ALUMNOS… Y A MI MISMA.

Mónica Parvellotti


TRISTE GALERIA DE IMAGENES

Patos muertos abandonados en el campo




Pregunto: ¿de qué se rien esos depredadores que solo matan por diversión? ¿Qué hacen los funcionarios provinciales y nacionales o quien corresponda de Medio Ambiente que no controla esta actividad y que al parecer se práctica en base a la impunidad reinante?
¿A quienes le quieren mostrar esta foto? ¿Qué hazaña creen haber hecho?
Señores: me dan lastima.

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Nota:
Las fotos en tamaño pequeño fueron tomadas por la docente Mónica Parvellotti acompañada de alumnos que le indicaron los lugares donde las aves son abandaonadas.
La foto en tamaño grande la obtubimos de "Golondrina, el blog de San Javier en el mundo".

lunes, 5 de julio de 2010

ESTANCIA "LAS MERCEDES" (Soledad)

Nuestra historia de hoy se sitúa en el distrito comunal de “Soledad”, localidad del departamento San Cristóbal de la provincia de Santa Fe. En dicho distrito se emplaza la Estancia Las Mercedes, que desde varias décadas viene desarrollando actividades de turismo rural. Su particularidad de campo en producción combinado con el turismo rural, lo hace mas atractivo y enriquecedor en cuanto a que los visitantes pueden participar de la practica diaria de las distintas actividades camperas. A continuación, algunas consideraciones propias de la estancia.


La estancia Las Mercedes hoy representa un establecimiento agropecuario nacido de la corriente inmigratoria Vasca en la Argentina. La identidad de Las Mercedes fue fundada por Don Rodrigo de Olaso y Olaso hace más de 60 años con claros conceptos de sustentabilidad de las actividades, logrando una armónica convivencia entre la ganadería y la agricultura, permitiendo resguardar la fertilidad de los suelos del establecimiento. Desde hace más de muchos años su hijo, Don Enrique de Olaso y Agüero, ha consolidado los conceptos de su padre incorporando tecnologías de punta, diversificando las actividades, dotando a la producción ganadera con una marca registrada que garantice a los consumidores el origen y las virtudes de las carnes que se producen y logrando una agricultura sustentable de alto rendimiento.


Imagínese en un hermoso paraje campero, en una moderna estancia en plena producción, con las comodidades para combinar lo confortable con lo natural. Allí se puede participar en todo lo que ve y con la sensación de que el mundo se ha olvidado de Ud. Se puede andar a caballo entre cientos de animales pastando o simplemente cabalgar con la distancia. También el visitante puede practicar ciclismo con circuitos optativos para los diferentes niveles que se puedan precisar.


O simplemente pasear entre la quietud y el tiempo observando toda la flora y fauna que la naturaleza ha puesto a nuestro alcance. Y si quiere algo más sofisticado, también puede disfrutar de la natación en una pileta digna de su elogio, compartiendo con amigos un buen baño de sol; o jugar un partido de paddle, un picadito de fútbol o dormir una siesta en uno de los mejores lugares que proporciona el sol y al que conocemos por sombra.




GALERIA DE FOTOS











Agradecimiento especial al señor Hernan Iglesias quien compartió esta historia en nuestro programa radial.

Para mayor información visitar: www.lasmercedes.com.ar

martes, 15 de junio de 2010

Cristo de la Hermandad (Santo Domingo)

"Desde la antigüedad, el ser humano ha tenido la necesidad de estar en contacto con la naturaleza, y es la talla en madera una de las formas de manifestarse reivindicando su valor y uso."

LUIS SISSARA... "Desde el corazón del artesano al corazón de la madera"

La comunidad de Santo Domingo palpitó día a día los preparativos de la entronización del Cristo gigante que se emplazó en el acceso al pueblo.


La pieza que moldeó el escultor Luís Sissara perteneció a una viga de un eucalipto colorado de 80 años tomado de una estancia histórica de Santo Domingo.


El árbol fue plantado en el año 1921 por Don José Hilbe, empleado en aquel entonces del propietario de la estancia "La Atalaya" Don Pedro Bernasconi.

Hugo Bidart, director de la Escuela Agrotécnica Nº 2047 de Santo Domingo, fue quien trajo a la localidad la idea de entronizar un Cristo gigante. Comunicó su pensamiento a personas de las iglesias locales y luego comenzó la concreción de la iniciativa. Inmediatamente convocó al artista que se haría cargo de la obra.


Luis Sissara, es un escultor chileno, radicado desde hace 30 años en Argentina (Mendoza). Esta obra que acaba de ser plasmada en Santo Domingo, es el Cristo número 37 -el anterior correspondió a Baradero, ciudad de la provincia de Buenos Aires- que forma parte de lo que él denomina “la cadena de hermandad de los pueblos hasta las Islas Malvinas", que sería el broche final de esta misión.


Desde su llegada, Luis Sissara, artesano de la madera se convirtió en la atracción de la población. En una carpa de media sombra detrás de la iglesia Santo Domingo de Guzmán, el escultor chileno (aclara que Argentina es su patria amada,) trabajó con su motosierra moldeando con llamativa facilidad la figura de Cristo crucificado.


Durante todo este tiempo, numerosas personas de Santo Domingo y localidades y ciudades cercanas, lo visitaron en su improvisado “atelier”. La admiración fue ganando terreno de manera cotidiana.


En la mente del escultor de 50 años se avizoraba las imágenes de lo que iba a ser la entronización, hecho que describió como "magnífico” porque se parte en peregrinación junto con la imagen a entronizar “y ese momento es el más importante porque un pueblo saluda a los demás que están allí presentes, todos juntos”.


El domingo 13 de junio se realizó una Peregrinación desde la Iglesia hasta el lugar donde se produjo la Bendición del Cristo.


El lugar, propiedad de la Hermana Marta Meier, ubicado a la margen de la entrada al pueblo, presentaba un panorama impactante cuando a la hora 15:00 aproximadamente se cumplía el objetivo: el Cristo era entronado irguiéndose altivo y coronando el esfuerzo de todos; artesano, colabores y público.

Estallaron aplausos impetuosos y corrieron lágrimas en muchos semblantes.



GALERIA DE IMAGENES

Casco de la estancia "La Atalaya" de don Pedro Bernasconi


El eucalipto utilizado para el tallado del cristo fue extraido de este predio de la estancia


El tronco del árbol recien extraido y transportado al lugar de trabajo


Varias tomas fotográficas de los momentos del tallado





Ya terminado el trabajo y preparado para el traslado al sitio de su entronización


El "Cristo de la Hermandad" está emplazado a la vera del camino de acceso al pueblo de Santo Domingo

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Agradecimiento a Nidia Nagel, vecina de Santo Domingo, autora de la presente nota.

viernes, 4 de junio de 2010

SISTEMA MORSE DE COMUNICACION

El Telégrafo Aliado del Ferrocarril

Samuel Finley Breese Morse, el inventor del telégrafo, jamás hubiera imaginado que su sistema de comunicación que fuera creado en aquel distante 1832, habría de perdurar hasta casi nuestros días. Hoy, los últimos adelantos en la materia lo fueron reemplazando, primero paulatinamente y luego en forma vertiginosa hasta arribar a la alta tecnología que todos conocemos. Este sistema denominado Código Morse o Alfabeto Morse reproduce letras y números mediante signos transmitidos de manera discontinua. Utilizado también en radiotelegrafía, recorrió con su sonar seco y contundente toda la esfera terrestre, constituyéndose por aquellos tiempos en el medio más moderno de intercomunicación de pueblos y antecesor del teléfono. Fue la herramienta fundamental en los correos del mundo así como en las naves que surcaban mares y ríos.

Su función en la empresa

Los postes que a lo largo de las vías sostenían el tendido de cables conductores que aún vemos, pero hoy hechos jirones, iban a la par del recorrido del tren a manera de compañero fiel y silencioso, no faltando junto a ellos en distintos tramos, el tradicional nido de hornero que en ocasiones originaba el corte de la transmisión.

En la antigua y demolida estación francesa de Santa Fe, los telegrafistas alrededor de los años 1915 a 1920 llegaban a sus puestos de trabajo de guantes, y sombrero de copa, señal de distinción en este oficio, según el testimonio de Alberto Olay, ex telegrafista iniciado en el FC Santa Fe. En este ferrocarril así como en otros del país, se otorgaba la vía libre a los trenes a través de las conexiones telegráficas entre estaciones antes del advenimiento del aparato canjeador de vía libre.>

Las órdenes inmediatas de servicio, ya sea comunicando cambio de horario de trenes o tarifas, se daban por este medio. Además, cumplía la función social de retransmitir para el correo, telegramas públicos que provenían de apartados y lejanos pueblos, allí donde ni siquiera había una estafeta postal. Era común entonces recibir a través de una pequeña y recóndita estación ferroviaria telegramas de cumpleaños, fallecimientos, los buenos augurios para las festividades de fin de año o la buena nueva de un nacimiento. La Central de Telégrafo más importante de nuestra zona fue la ubicada en el edificio de la estación del FC Belgrano en Bv. Gálvez que se comunicaba con toda la red de este ferrocarril. Por muchos años, los datos de lluvia eran transmitidos telegráficamente por todas las estaciones a la Central de Santa Fe para ser derivados al Servicio Meteorológico Nacional.

Consagrados profesionales

Así eran las transmisiones telegráficas por ferrocarril, manejadas por verdaderos expertos que hacían sonar el bronce (como vulgarmente se le llamaba al aparato transmisor por ser hecho de este metal). Sus finos oídos transmitían y recibían el mensaje descifrando en el papel aquel golpeteo constante que enviaba rayas y puntos.

Uno de los más destacados en esta profesión fue Juan Gaitán, telegrafista del ex FC Santa Fe, al tener la facultad absoluta de transmitir y recibir telegramas simultáneamente con ambas manos. Don Ernesto Poggio, de dilatada trayectoria ferroviaria, nos dice que en una oportunidad Gaitán fue invitado a viajar a Alemania para hacer una demostración en aquel país en donde los científicos pudieron comprobar la capacidad excepcional de este hombre. Se comentaba allá por 1939 entre sus colegas el interés de estos investigadores por desentrañar y estudiar su cerebro después de muerto.

Los profesionales telegrafistas en general prestigiaron el ferrocarril y, con la inserción de las teletipos, se las ingeniaban para atender este aparato en sincronía con el viejo telégrafo.

En ocasiones, les atacaba el "calambre profesional" como se lo conocía en el léxico del oficio por sufrir una rigidez en el pulso, debido a la constante e ininterrumpida práctica diaria que también afectaba el sistema nervioso. Por esta patología el decreto 2371/73 estableció el retiro de estos operarios a los 55 años de edad y 30 de servicio.

El bronce sonador sacudió los hilos telegráficos de esa comunicación primigenia por más de ciento cincuenta años, único medio que unió los pueblos por entonces. Los mensajes que corrían por los cables a la vera de las vías acompañaron al tren por los llanos, montes y cumbres nevadas hasta su destino final.

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En los estudios de nuestra radio universitaria, en el marco del micro radial “Historias de Pueblos Olvidados”, con invitados espaciales (ver galería de imágenes) hemos tratado este tema por demás interesante que, como dice la nota que antecede este comentario, ha recorrido toda la esfera terrestre, intercomunicando pueblos siendo, además, antecesor del teléfono.

Los señores Salmo Mendoza (cacho) y Felipe Velásquez, ambos de la ciudad de Santa Fe, dieron una cátedra gratuita de sistema Morse en nuestro programa radial, sistema de comunicación que aún, y a pesar de haber desaparecido de las comunicaciones en el presente, sigo siendo tan interesante como misterioso.

Mendoza, aprendiz del sistema de comunicación Morse en la estación ferroviaria del pequeño paraje Iriondo, posibilitó su ingreso al correo central de Santa Fe. Don Felipe, por su parte, fue quien dirigió oficinas claves de comunicación en este mismo Correo central, en el cual, se retiró de su vida laboral.

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GALERIA DE IMAGENES

Las fotos fueron obtenidas en el estudio mayor de LT10, Radio Universidad Nacional del Litoral, de la ciudad de Santa Fe, Argentina. Tema: Antiguo sistema de comunicación denominado "Morse", que en el marco del micro radial "Historias de Pueblos Olvidados", Salmo Mendoza (cacho) y Felipe Velázquez, brindaron una catedra gratuita sobre este interesante y misterioso sistema de comunicación.-









Al final del programa, mientras al aire se entonaban las estrofas del Himno Nacional Argentino, a cargo del coro de niños "COM CAIA" de la comunidad aborigen Mocoví, la despedida de los invitados que gentilmente acudieron a nuestra invitación.-
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Agradecimiento a Maria, oyente del centro, que nos envió la nota del presente post, editada en el vespertino local “El Litoral” de 12/05/06.- La nota está firmada por: Andrés Alejandro Andreis, del Museo Ferroviario Regional Santa Fe.

martes, 25 de mayo de 2010

PASEO DE LAS DOS CULTURAS

CARTA ABIERTA AL HONORABLE CONCEJO MUNICIPAL DE SANTA FE

Hace un poco más de un año, en el marco del micro programa “Historias de Pueblos Olvidados” (todos los viernes a partir de la medianoche por LT10), decidimos recorrer el casco histórico de Santa Fe ubicado en el barrio sur de la ciudad. En este emblemático lugar, hacia 1997, se emplazó lo que se conoce como “Paseo de las Dos Culturas”, nombre éste en referencia a las dos culturas que dieron origen al continente americano: PRE hispana y colonial.


En la recorrida efectuada por este bellísimo lugar, nos percatamos que una de las culturas, la PRE colombina, no estaba claramente representada en el mismo nivel que la cultura española de la conquista. Esta razón nos llevó a conformar una comisión representativa de vecinos libres, instituciones y dirigentes aborígenes, a los efectos de peticionar en ese sentido ante el Honorable Concejo Municipal. Así se constituyó la “Comisión Pro Monumento a la Cultura Aborigen”.


El encuentro con los ediles santafesinos se efectuó en el mes de abril de 2009, exactamente en la semana conmemorativa al aborigen”, donde pudimos exponer ante todo el cuerpo deliberativo de la ciudad, nuestro proyecto de restauración de la representación de la cultura PRE hispana.


Pero el oportunismo de alguna gente no se hizo esperar. Otro proyecto, en este caso proponiendo el cambio de nombre por “tres culturas”, cambió la marcha deliberativa que, al final, terminó imponiéndose. Por Ordenanza Nº 11649, sancionada el 3 de diciembre de 2009, el histórico lugar pasó de la denominación “Paseo de las Dos Culturas” a “Paseo de las Tres Culturas”.


Para tener en cuenta


Desde nuestra óptica, entendemos se ha incurrido en dos grandes errores: el primero es haber cambiado la idea original por el cual se construyó el paseo, y segundo entendemos, es lo peor, no se ha tenido en cuenta la historia. (Preferimos pensar en un aplazamiento en historia de los concejales a que decidieran cambiar los hechos históricos para posibilitar esa denominación).


El “Paseo de las Dos Culturas” había nacido con la intención de representar el encuentro de las dos culturas resultante de la llegada de los europeos al continente americano: la cultura PRE colombina y la europea de la conquista.


“Paseo de las Tres Culturas” significa, fundamentalmente, una distorsión de la historia.

La Comisión de Cultura del Honorable Concejo Municipal anterior, resolvió agregar a las dos culturas ya mencionadas la cultura africana por entender que son estas tres las culturas originales fundadoras de la Nacionalidad Argentina.


Incorrecto.


Al momento de la llegada de los conquistadores al continente, solo existían las diversas comunidades y naciones aborígenes que, junto a los “visitantes”, van a componer una fusión bicultural. No hubo una tercera cultura. Los africanos fueron introducidos al continente varios años después a través del tráfico de esclavos.


Además, la nacionalidad Argentina no se funda en el tiempo de la conquista ni de la colonia sino en el proceso de formación del Estado durante el siglo XIX.


Las tres culturas en cuestión llegan a estas instancias, por distintas circunstancias, muy diezmadas, por lo que el aporte hacia la nacionalidad Argentina fue escasamente significativo.


Por tal motivo es imprescindible aclarar qué es lo que se quiere representar para no incurrir en el error de extraviar el sentido de nuestra historia como Nación.


Nuestra propuesta


Nuestro proyecto propone reafirmar la idea original de “Paseo de las Dos Culturas”, sin dejar de contemplar la idea de “…Tres Culturas” pero en el marco de la representación de los Tres Períodos culturales que sí dieron origen a la Nación Argentina: PRE colombino, colonial y moderno. Y dentro de este marco, la posibilidad de inclusión de todas las culturas existentes que han aportado y aportan cada uno lo suyo desde los tiempos, y no encuadrarlo en una figura irreal y exclusiva.


Nota: La presente nota fue enviada al concejo municipal y a todos los medios orales y gráficos mas importantes de la ciudad.

En representación de la "Comisión pro Monumento a la Cultura Aborigen", firmamos la nota: Maria José Bournissent, Docente de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Social (UNL), e integrante de la Asoc.Abog. De Derecho Indígena; Néstor Alessio por micro radial: "Historias de Pueblos Olvidados" LT10 Radio Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe.-

jueves, 20 de mayo de 2010

BICENTENARIO DE LA REVOLUCION DE MAYO


El bicentenario amerita una mirada crítica cuyo horizonte debe ser ineludiblemente ese espejo revolucionario que nos legaron sus fundadores.


Las repetidas y habituales conmemoraciones de eventos históricos suelen atenuar o diluir las aristas más significativas de los acontecimientos que se memoran. El bicentenario de la conmemoración del 25 de mayo no debería disimular su característica más obvia: se está celebrando una revolución. Y este no es un detalle menor.


¿Qué significa que se celebra una revolución?

En el caso de nuestro país, los sucesos de mayo de 1810 se inscriben en el curso de la tradición revolucionaria que involucra un doble movimiento: por un lado, la ruptura con la metrópoli; por el otro, el ingreso a la modernidad. En este último punto nos queremos detener porque por lo general es lo que se obvia deliberadamente con el objeto de diluir los efectos más disruptivos del proceso revolucionario.


¿Por qué el ingreso a la modernidad es visualizado como revolucionario?

Porque la revolución de mayo, en sintonía con la revolución francesa, implica el pasaje de un orden dado a un orden producido por lo hombres, en quienes reside la responsabilidad del destino colectivo de la sociedad.


En ese marco revolucionario, la construcción de un orden político independiente debía fundar su legitimidad en el consentimiento de aquellos sobre los que habría de ejercer la autoridad. Esa es la configuración moderna de la soberanía popular: una sociedad pensada como una vasta asociación de individuos que, unidos voluntariamente, constituyen la nación o pueblo, y es ese pueblo así constituido el depositario de la soberanía. De esta manera la soberanía se sostiene sobre un principio de autonomía que desemboca lógicamente en la cuestión del derecho al voto.


La pregunta sobre la legitimación de la dominación política constituirá una de las preocupaciones de la elite dirigente durante el centenario de la revolución. Ese interrogante abrirá las puertas a la reforma electoral de 1912 estableciendo las bases del poder político sobre una nueva validación: la democracia electoral.


La preocupación de la legitimidad política estaba también asociada con otras cuestiones que también preocupaban a la elite dirigente: la cuestión nacional y la cuestión social. En ambas cuestiones el papel asignado a la educación pública se reveló fundamental para superar esas asignaturas pendientes. La Escuela uniformizó culturalmente a los hijos de inmigrantes y brindó posibilidades ciertas de ascenso social. La existencia de una sociedad relativamente móvil posibilitó la integración mediante una incipiente ciudadanía social que se fortalecerá notoriamente en las últimas décadas de la primera mitad del siglo XX.


A doscientos años de la revolución de mayo… ¿qué interrogantes sobre la sociedad actual debería jerarquizar una mirada atenta sobre la revolución?

Naturalmente que una pregunta sobre los dispositivos de legitimidad que justifican el poder político también se revela fundamental.

Ahora bien, esa pregunta deberá trascender la preocupación centenaria por la democracia electoral. La pregunta de 1910 debe necesariamente reeditarse con contenidos que la actualicen dando cuenta de las luces y sombras en las que se debate la Argentina actual.


A 27 años de institucionalidad de democracia electoral, esa pregunta por la legitimidad esgrimida por la elite dirigente hace 100 años trasciende a la garantía por el derecho al sufragio. Es necesaria una indagación cualitativa sobre al menos dos fundamentos de aquella tradición revolucionaria inaugurada hace 200 años.

En primer lugar, la tradición republicana sobre la que se legitima el ejercicio de la autoridad política; y en segundo lugar, las condiciones sociales en la que se construye la ciudadanía en la Argentina.


En cuanto al primer punto, la tradición republicana no sólo estuvo es jaque a partir de las recurrentes intervenciones militares durante gran parte del siglo XX, sino también como producto de tradiciones políticas escasamente comprometidas con la formalidad procedimental que la república requiere. De esta manera los dos partidos mayoritarios en nuestro país, plantearon como antinómicos dos principios de legitimidad complementarios. La democracia “formal”, fundada en la tradición liberal, que situaba el consenso como producto de la deliberación en ámbito parlamentario. Y la democracia “real”, ensalzada por el populismo, que minimizaba al parlamento como espacio generador de consenso en nombre de una voluntad plebiscitaria (expresa a través de las urnas) que confería legitimidad legislativa a las iniciativas del poder ejecutivo.


Estos contrastes todavía persisten y empañan el ejercicio de la autoridad política.

La necesidad de revertir esta dicotomía se revela fundamental para garantizar un desempeño previsible que permita superar los riesgos de ingobernabilidad a la que recurrente y cíclicamente el país parece encaminarse.


La segunda cuestión es aún más problemática. La ciudadanía emerge en la Argentina bajo condiciones sociales en la que la pobreza se ha transformado en un dato estructural. En este sentido, una paradoja recorre a la democracia actual en nuestro país. La democracia electoral (esto es, la sustitución pacífica de un gobierno por otro) parece haberse consolidado sobre la base de una mayor exclusión social, en oposición a las etapas anteriores en las que la inexistencia de acuerdos sobre las reglas a observar en cuanto a la alternancia en el ejercicio del poder, era acompañado por una mayor integración social o la existencia de un tejido social menos fisurado.


La pregunta es inevitable y sombría. ¿Es posible la virtuosidad pública en el contexto de extrema pobreza (o de injusticia social) en la que se debaten miles de compatriotas?

Para ellos, los marginados, los que sólo sobreviven, los aniquilados por la injusticia social, las elecciones se transformaron en un puente de llegada a los candidatos solamente para obtener algunas prebendas a cambio de su voto.

Esto genera inocultables prejuicios sobre la supuesta inoperancia de la democracia formal e inequívocas inclinaciones ante eventuales opciones autoritarias.

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El proceso iniciado hace 200 años El bicentenario amerita una mirada crítica cuyo horizonte debe ser ineludiblemente ese espejo revolucionario que nos legaron sus fundadores. Ese espejo, en el que se reflejan los sueños que animaron a aquellos que pretendían cimentar en el desierto una nueva nación, constituyen los fundamentos de la revolución. Ese es, necesariamente, el punto de partida para interpelar la realidad en la que nos debatimos y percatarnos de su carácter inconcluso. Corresponde a nosotros y a las futuras generaciones avanzar en ese proceso iniciado hace exactamente hoy doscientos años.-

domingo, 9 de mayo de 2010

SAN JUSTO.-

San Justo es una ciudad de aproximadamente 30.000 habitantes, también conocida cono “El Portón del Norte”. Está situada geográficamente a 100 kilómetros dirección Norte de la ciudad de Santa Fe, y se puede arribar a través de la RN Nº 11.


Cuenta la historia que Don Mariano Cabal, gobernador de la provincia de Santa Fe, en el período 1868/1871, fundó la Colonia San Justo el 6 de mayo de 1868, nombre impuesto en homenaje a su hijo mayor: Justo Cabal.

Las familias de inmigrantes de nacionalidad italiana, españoles, franceses, suizos y argentinos, que fueron los primeros agricultores en arribar al lugar, muy pronto tuvieron que desalojar la colonia por variadas razones: sequía, malas administraciones y la constante embestida de los naturales que no cejaban en la lucha por lo que entendían legítimamente les pertenecía: la tierra.


En 1882, Simón de Iriondo, gobernador en los períodos 1871/74 y 1878/82, con otro contingente de inmigrantes, dispone el repoblamiento de la colonia abandonada tres años antes.


A partir de 1889, San Justo queda integrado a la red provincial ferroviaria al habilitarse su estación en el kilómetro 98,5 de la línea Santa Fe – Resistencia (provincia del Chaco) perteneciente al antiguo ferrocarril Santa Fe, luego ferrocarril Central Norte y hasta su desaparición total, denominado Gral. Manuel Belgrano.

La otra línea ferroviaria que atravesaba el departamento San Justo, era la que unía las ciudades de Santa Fe con La Quiaca (provincia de Jujuy), previo paso por San Cristóbal y Tostado.


EL “CARAMELERO” PÉREZ


Y como todo pueblo, aldea, barrio o ciudad pequeña, como nos ocupa la presente historia, siempre existe un personaje cuya figura resalta el paisaje diario de una comunidad. En San Justo esa figura es Don Alejandro Pérez, “el caramelero”, como se lo conoce popularmente.


Don Alejandro Pérez tiene 84 años y todos los días monta su bicicleta y pedaleando lento pero sin pausa, recorre las calles de su ciudad. Una de sus paradas principales, quizá su preferida, es la entrada a la Escuela de Educación Técnica Nº 277, Fray Francisco Castañeda, donde endulzó los días de varias generaciones.


Don Alejandro nació en la lejana “Castilla La Vieja” (España), y apenas tenía un año de vida cuando sus padres decidieron emigrar hacia Sudamérica. El destino elegido fue Paraguay. Cuenta Don Alejandro que, por razones de salud de su madre y por prescripción médica, viajaron a la Argentina. Los primeros años vivieron en Cabal, localidad muy cercana a San Justo, pero es en esta última donde se radicarán definitivamente.


Don Pérez –padre- era hachero, lo que se dice: trabajador de “monte adentro”. Desde muy pequeño Alejandro lo acompañaba en la dura tarea del manejo del hacha, y dicen parecía decidido a continuar los pasos laborales de su progenitor. Pero un inesperado infortunio hizo cambiar el rumbo de su vida para entrar en el oficio que sin dudas lo ha inmortalizado en vida en el recuerdo de varias generaciones de sanjustinos..


“Armé un cajón de madera y con una soga me lo colgué al cuello y salí a vender caramelos” cuenta orgullosamente Don Alejandro apoyado en su triciclo. “Fue en el año 1940, yo tenía 14 años y San Justo era muy chico y la mayoría de las calles eran de tierra”, recuerda el “Ángel del caramelo” como también lo llaman en su ciudad.


“Don Alejandro estaba en todos lados: en la plaza, en la esquina de la tienda “La Flor del Día” o a la salida de la misa siempre lo encontrábamos”, rememora Sandra Michea, directora de la Escuela de Educación Técnica, ex clienta de don Pérez.

“…además él es una persona sabia aunque no conozcamos cual es su nivel de escolaridad; es sabio por la experiencia de vida (…) y sigue el camino del buen consejo con la misma frescura e inocencia con que lo hacía con nuestras generaciones”.

“Por eso, esté en la vereda de la escuela o en cualquier otro lado, sabemos que es una mirada atenta para prevenir cualquier cosa que pueda dañar a nuestros chicos; don Alejandro Reúne en si muchos valores de esos que queremos destacar y rescatar para seguir trasmitiendo culturalmente”, precisó la señora directora.


En el mes de junio próximo, Don Pérez cumplirá 70 años vendiendo golosinas por las calles sanjustinas. A diferencia de los años inaugurales de su profesión, cuando salía con su pequeño cajoncito colgado al cuello, hoy el recorrido lo hace en un triciclo especialmente modificado y que perteneciera a un antiguo reparto del célebre hotel España.


Por allí anda don Alejandro… pedaleando lento pero sin pausa, su figura es inconfundible aunque a veces se pierda entre los chicos ávidos de golosinas salidos de cualquier parte. Su pintoresco atuendo de caramelero lo hace único: gorra blanca y chaqueta azul como el guardapolvo de los estudiantes de la técnica.


Y como dice Juan Daniel Rodríguez Primo, desde Italia,: A Pérez el cuento de la globalización le entró por un oído y le salió por el otro: “son toda macanas”, dice. A Pérez, como a todo mortal, también le llegó la vejez y desde hace un tiempo está viviendo “la edad de la razón”, como decían los griegos pero el viejo Pérez no se hace demasiados problemas porque sabe bien que siempre sobrevivirá el definitivo triunfo del espíritu.



GALERIA DE IMAGENES




Tres vistas frente del edificio Escuela de Educación Técnica Nº 277, Fray Francisco Castañeda, de la ciudad de San Justo.-


Don Alejandro, el caramelero Pérez, con su atuendo muy partcicular: gorra blanca con visera azúl y chaqueta del mismo color que el guardapolvo de los chicos de la escuela.


Muy buen surtido de golosinas



El cariño de los chicos, apenas iniciado el primer recreo


Foto en la cual se observa a don Alejandro posando junto a un amigo en una de sus paradas de otros tiempos. Gentileza de Juan Daniel Rodriguez Primo desde Lucca, Italia.-


También don Pérez fue músico. En la foto con su conjunto el cual le permitió visitar muchas pistas de baile en San Justo y localidades vecinas.



Dos vistas frente edificio ex estación ferroviaria

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Agradecimientos. A la Sra. Sandra Michea, Directora de la Escuela de Educación Técnica Nº 277, Fray Francisco Castañeda.También mi agradecimiento al personal docente y de la cocina de la Escuela.


Por una cuestión de “fe de erratas” en el post original, me vi en la obligación de editar nuevamente la nota, por tal motivo los dos comentarios que se habían publicado: Tia Elsa (Bs. As.) y David Carrascosa (Madrid) los agrego al pie de la presente. Muchas gracias.-


tia elsa dijo...


Como siempre tus historias llenas de relatos de vida, de gente sencilla que hizo el país, que volcó valores y afectos, Que lindo que los chicos quieran hasta el día de hoy a este caramelero lleno de dulzura. Besos tía Elsa.


8 de mayo de 2010 13:58

David Carrascosa dijo...


Me encanta ver las fotos que pones para ilustrar las entradas. De alguna manera, transmite la placidez de la vida de allá `por donde paras.

Un fuerte abrazo. Néstor!!

9 de mayo de 2010 02:19